Antioxidante

La célula es la unidad fundamental en nuestro cuerpo. Los tejidos, órganos y sistemas están constituidos por células de distintas clases: nerviosas, sanguíneas, óseas, musculares, y funcionan organizadamente para preservar la vitalidad del cuerpo. Trabajan incesantemente en las funciones del organismo. En su interior, cada componente celular lleva a cabo procesos bioquímicos, desde la reproducción hasta la transformación del oxígeno que respiramos y el alimento que comemos en energía para vivir. Pero también producen desechos moleculares perjudiciales para la salud: los radicales libres.

Los radicales libres causan daño celular al atacar las membranas de otras células y llegando a destruirlas. Los radicales libres se multiplican (como el óxido en los metales), causando enfermedades degenerativas y envejecimiento prematuro. Con la mala alimentación  los pesticidas y conservadores, incrementamos los radicales libres y el daño celular; enfermamos sin darnos cuenta.

La terapia antioxidante busca eliminar los radicales libres, minimizando su  efecto degenerativo,  el daño celular que provocan y previniendo el envejecimiento.